jueves, 20 de agosto de 2026

Deseos a 12 meses

En unos de esos recorridos por la tierra y de andar en ella, justo cuando me disponía a entrar al metro Barranca del Muerto, una morrilla promovia una bocina "Blutut" de una prestigiosa marca de equipos de audio (Bosé) me ofreció probar dicha bocinita azul turquesa. 

-Ándele, conéctela a su móvil y ponga su canción preferida, señor. 

-Canción?, Señor?... Igualada, le dije con la mente y enseguida conecté la pinche bocina a mi iPod. Como iba a entrar al metro, ya tenía lista la playlist de costumbre «música para evadir al pueblo», así que nomás subí al máximo el volumen y la dejé sonar (anexo rola al final de la historia)... Desde la primera milésima de segundo sentí fuego en los tímpanos, después sentía que el sonido me viajaba, me dio taquicardia, parecía que las vibraciones no cabían en mi cabeza y la harían explotar. Las tripas se me hicieron bola, se me pararon los pelos de la nuca y de los brazos. Los ojos querían llorar y los dedos de mis pies se cerraban como puños. El culo, la próstata, los huevos y todo lo que anda por ahí estaba contraído, concentrando al máximo la energía cósmica de mis chakras o como mierda se llamen. Fue una experiencia religiosa.

Le pregunté a la chica, en voz bajita, si esto no era ilegal, y muy segura me dijo que no. Y es que tiene años que no escucho música a decibeles dignos del difunto Polymarchs. Y pues tal, que terminó la rola y luego puse otra y luego otra y luego por la cara de «nomás era probar, wey» de la morrilla, pregunte por el precio de semejante maravilla. Cuando me dijo el precio, los tanates se me subieron a los ojos y casi suelto la bocina como si se tratara de un animal ponzoñoso. 

-Es neta?, pregunté. 

-Sí, pero ahorita están a doce meses sin intereses... me dijo la chica. 

-¡Ahhhhhhh... pues así menos!, le dije. 

Y ya le aventé la mirada de cómo era posible que alguien que usa el metro pague tal cantidad de dinero por la magnánima experiencia del fenómeno electromagnético, invisible y perfecto que es la música reproducida en tales aparatejos, así que preferí recordar mi pobreza extrema y sobre todo pensé en lo peligroso y destructivo que sería tener esa cosa sonando a diario en mi cabeza. 


-Lo siento, pero soy cobarde y prefiero mantener mi cordura a salvo, le dije a la chica, y le entregué aquella belleza. Así que ni modo Bocinita, tendrás que esperar a que un día sea millonario, o que vuelva en el tiempo a ser joven soltero y sin hijos y a que eso de los 12 meses no se me haga algo tan pendejo. Bays!.

martes, 5 de agosto de 2025

La envidiable envidia

Si el envidioso es, por definición, quien sufre de envidia, es decir, quien siente tristeza o disgusto por el bien, la felicidad o el éxito de otra persona, ¿por qué se le llama "envidioso" al que no quiere compartir ese bien, felicidad o éxito?. Si un morrito tiene un juguete y no quiere compartirlo con otro morrito, y el tal comienza a berrear porque quiere su juguete, la gente suele decirle a él: "¡No seas envidioso y prestaselo!", cuando en realidad, el envidioso sería el escuincle, que desea lo que no es suyo. La corrección lógica sería decirle "¡No seas envidioso, el juguete no es tuyo!". Pero no: la sanción va contra el que tiene el objeto del deseo. 

¿Entonces qué pedo? Si busco una explicación así como que muy de los pelos, yo diría que para este efecto lo que quiere decirse es que el envidioso es quien provoca la envidia, no quien la siente. El hecho de compartir radica en la enseñanza, no de “lo mio es tuyo” sino “lo mio es mio, pero te lo comparto de corazón”, no por obligación ni por sucumbir ante una accion nefasta. Premiando la carencia deseante y castigando la posesión. 

Todo esto salió porque recordé una vez que mi niño llevó una Nintendo Ds a una reunión aburrida para entretenerse y un escuincle lloraba por tenerlo y mi hijo indiferente a la petición de la mamá del chillón, que quería que se lo prestara para que él berreante morrito se callara, a lo que mi hijo dijo que Nel, y en seguida la mamá  me dijo toda mamona: “Lo tienes bien consentido”, a lo que respondí: “Y bien educado, porque no manda a la chingada a nadie por peticiones pendejas”. Faltaba más…

viernes, 13 de junio de 2025

Martitha

 Alguna vez, en la zapatería Andrea llegaron unas plumas con la serigrafía del logo de la marca, y una vez “por accidente”, al terminar el turno me llevaba una pluma de la empresa y la supervisora Marthita, una señora medio densa -a veces buena onda, por cierto-, la vio en mi camisa, la sacó y con una ceja levantada en su rostro me dijo que no podía llevármelo.

-Martitha, si no termino la vocacional por la falta de esa pluma, en su conciencia va a quedar ¿Eh?. 

-Estoy segura que no va a ser por esa pluma Julio, respondió. Acto seguido nos reímos y proseguí a checar salida y a abordar el microbús 

Al día siguiente, al término del turno, Martitha me encontró y me regaló una libreta con un ratón en la portada y una pluma azul. 

-Para que no trúnques tus sueños por mi culpa, échale ganas y no se me 'agüite', me dijo y se fue. Supongo que por pena, porque me da la impresión de que dentro de su dureza había un ápice de remordimiento. Me quedé ahí parado y alcancé a agradecerle, aún con la sorpresa.

La sala de ventas de ese lugar guarda, desde aquella vez y para siempre una anécdota que no cambia al mundo, que a nadie le interesa demasiado, pero que hizo sonreír a un morro que, a veces, desconfía irremediablemente de las personas que no entienden su humor o su sarcasmo, pero que también confía en que las durezas de los corazones son capaces de ablandarse y demostrarse con el más mínimo detalle…

lunes, 10 de junio de 2024

Mis tiliches político-religiosos

No me imagino la cara de culo que puso el joven rico cuando Jesús le dijo: “Si quieres ser perfecto vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres…” Pero si veo muchas jetotas virtuales cuando de apoyar al pobre se trata con algunos programas sociales.  Se ponen más al brinco por pagar impuestos (obligatorios) que por pagar un Diezmo (opcional). 

Por un lado, se tiene a un gobernante que coge el impuesto y lo convierte en un apoyo social. Por el otro, está un líder religioso, que exige un diezmo que si no lo obtiene, te dice ratero en nombre de Jesús para la manutención de su casa y de la iglesia, pero cuando se trata de apoyar al necesitado pide otra cooperación para dicha obra.

No me imagino a Jesús predicando en los montes y terminando, junta a sus discípulos y les dice: “A verts banda, la multitud es mucha y la papa poca, cáiganse con 100 varos por cabeza y se van al zorro abarrotero y compran pan y pescaditos pa las tortas”.

No señores, Jesús sabía de sus capacidades y el solo multiplicaba y alimentaba al pueblo, y alimentaba parejo. Al necesitado y al gorrón, pero no era juzgado por equiparar las “bendiciones”. Así que si tú tienes un trabajo, pagas impuestos, y no aflojas ni un 16 para apoyar al necesitado. Por qué criticar al que lo hace?. Fácil, porque tu corazón está a medias con la humanidad. 

Votar no es declararse fan ni defensor de aquellos por quienes votas, sino ejercer el derecho de representación política. Como cristiano (creyente) solo reconozco como autoridad a Dios; y como buen Luterano considero a cualquier autoridad un usurpador de la gloria divina, cuando mal trabaja.

El papel del gobernante es de servicio. El papel del pueblo es el de la denuncia cuando el poder corrompe su propósito. 

El gobernante solo sirve para servir, no para mandar; a ningún presidente, goberador ni alcalde se le debe ningún respeto político ni obediencia. Se obedecen a las leyes: disposiciones colegiadas impersonales. 

Lo mismo ocurre con los líderes religiosos, ellos tienen por “obra de Dios”, lo que tienen pero de la misma manera, su actitud debiera ser de servicio. Evalúa su trabajo conforme a las escrituras, cuantos pobres apoya, cuantos enfermos visita, cuantas fundaciones acoge, cómo trata a sus empleados y págale conforme a ello. Dios no necesita tu dinero, pero fundamentalmente es necesario para la obra. Observa, exige y págale.

Cuando por fin se tiene un gobernante que mira hacia abajo con apoyos y becas para el necesitado, el pseudo moralista cumplidor hijodedios, es el primero en respingar y calumniar dichas ayudas. Los memes y el tiktokeo como medios de comunicación informativo, ha nublado la inteligencia del ser humano limitándolo a las opiniones en masa con un meme o un video de 30 segundos dejando a un lado las evidencias que podrían sustentar su opiniones de cagada.

Dios no se metió en broncas cuando dijo: Dad al César lo que es del César y a Dios lo que de Dios”. Paga, cumple y cállate. Aclaro, Dios no está en contra de las riquezas, pero si está al pendiente de lo que haces con ellas. Alguna vez un buen hermano me dijo que se tiene lo que se tiene de acuerdo a nuestras capacidades, pero muchas veces lo que hace falta son oportunidades y es ahí donde debiera entrar el corazón de los capaces.

Candidata, candidato: Mi voto es mi juicio hacia ti. No espero de ti otra cosa que tu servicio. Tienes mi voto, nunca mi confianza!. Pastor o Sacerdote, mi dinero es para que la obra Dios se cumpla en la tierra, no para tus lujos y comodidades.

Solo en Dios confío. Gracias por darme la salvación, por darme unos padres que me dan vida y conciencia y gracias por darme inteligencia, para distinguir la calumnia de la evidencia.


“Bienaventurado el que piensa en el pobre. En el día malo, lo librará Jehová” Salmo 41:1 

martes, 12 de marzo de 2024

No te harás imagen (FrikiTeologia)

Akira-Sama (AKIRA TORIYAMA pa los cuates), desde los tiempos de Aralé (1984), solía autoretratarse como un robotito con máscara antigases. Aunque los últimos días han circulado algunas fotos suyas, se pueden contar con los dedos, y todas básicamente son de su juventud. En realidad no ha sido relevante poder ver el rostro de 67 años (aunque circula por ahí alguna foto reciente). 


La verdad es que al pensar en Akira Toriyama pensamos en Aralé, Gokú, en sí mismo como ese robotito postapocalíptico. Esto es muy típico del mundo del manga y del ánime, los autores son reservados en su imagen pública, les preocupa más la reputación de su NOMBRE que el reflector sobre sí. 


Hayao Miyazaki, cuya película "El niño y la garza" y creado de obras cumbres como “El viaje de Chihuro” o “El increíble castillo vagabundo”, ganó un Oscar a la mejor película animada ha sido también muy reservado en su imagen, tanto que no fue a recogerlo. Rara vez se le mira. 

Alguna vez, y como todo buen papá, evangelice a mis hijos en la vida y obra de Goku, los hice discípulos de las tres video sagas hasta hacerlos sus testigos. Y fue ahí donde usé de pretexto de ese gusto para evangelizarlos ya teológicamente al Dios de mis padres.

Dios tampoco se deja ver (mucho), y aunque hay leyendas urbanas de que Abraham o Moisés lograron verlo "cara a cara", lo cierto es que fue en condiciones por lo demás místicas. Dios no da entrevistas. Por su obra magna, la Biblia, sabemos que como Akira Toriyama, a Dios le gustaban las batallas épicas como cuando Elías elevó su Ki al máximo y su sola aura de fuego devoró a todos los profetas de Baal (1 Reyes 18). 

O cuando Moisés abrió el Mar Rojo con un Kamehameha (Éxodo 14). 

También sabemos que Jesús dominaba la "técnica de volar" (Bukujutsu) y, como era de buen corazón, se fue encima de la Nube Voladora: 

"Después de haber dicho 

estas cosas, 

fue elevado

mientras ellos miraban, 

y una NUBE le recibió

y le ocultó de sus ojos."

(Hechos 1:9) 


En la Biblia, Dios nos entregó un universo donde los animales pueden hablar, sean Serpientes (Génesis 3) o mulas (Números 22:27-33). Igual que en Dragón Ball.


Desde luego, también hay Resurrecciones. Además de la de Jesús, Lázaro o la hija de Jairo, también está aquel muchacho que Eliseo logró revivir después de juntar un chorro de fe (equivalente a las 7 Esferas del Dragón). Y es que quedó confirmado cuando al resuscitar, el muchacho estornudó 7 veces. Una vez por cada Esfera (2 Reyes 4:32-36).


Ya vieron que los otakus del anime, y los otakus de Cristo estan dispuestos a reconocer semejanza.


Sin embargo, yo no tengo duda. Cada vez que cierro la Biblia después de terminar un gran capítulo, emocionado por lo que deparará el capítulo siguiente, terminó con una oración de alabanza diciendo:  DIOS, ERES MI “MANGAKA” FAVORITO. 

Adonai-Sama y Akira-Sama. Ambos con su rostro cubierto. Porque lo importante no es su faz, sino su Obra (Salmo 19:1). 

Y así, queridos insectos, fue que mis hijos acompañados en su niñez por una biblia con imágenes y un cómic tipo manga que relataba historias impactantes de la biblia fue que empezaron también a adorar a Nuestro Supremo Dios con la promesa de entrar algún día a su palacio supremo. Esperando ese momento, cómodamente desde su Kame House.

lunes, 26 de febrero de 2024

Tiro de 3 puntos

Una de las miles de cosas que admiro de mi papi, siempre fue su capacidad deportiva. El amaba jugar futbol, disfruta mucho de un buen juego de frontenis y se le daba manejar la bola de Basketbol.

En la búsqueda de mi identidad deportiva, me inscribieron en un equipo de futbol infantil, me emocionó la idea, pero en mi partido debut, no hacía más que taparme la cabeza cuando me pasaban la bola. Mi padre vio que definitivamente no era lo mío y dejó de insistir. Intenté a nivel cascarita agarrarle gusto pero solo conseguía faltas, chingadazos y autogoles. 

El salto de mi niñez a la adolescencia se dio a finales de los 80s y principios de los 90 y mi atención deportiva la atrapó un trío de negros que pasaban los 2 metros de alto. El majestuoso Kareem Abdul Jabbar, James Worthy y el inigualable Magic Jhonson. Aquella final del 88 vs los Pistones de Detroit despertó en mi una curiosidad por ese deporte que nunca había sentido. Quería imitar los tiros de tres de Worthy, los “Ganchitos” inigualables de Kareem y la increíble habilidad del Magic. Ante tal curiosidad, mis papás me regalaron una Minicanasta con 3 balones que puse en la puerta de mi cuarto y ahí encerrado comenzarían mis fantasías.

Fue hasta la secundaria donde tuve más acercamiento a los equipos deportivos y de nuevo había espacio solo para el futbol. Obvio no fui aceptado. Digiriendo mi realidad me hice a la idea que no destacaría deportivamente, y fue hasta que en una ocasión, un amigo de la época, Marcelino Mayen, me invitó al juego del equipo de basket un sábado. A saber que Marcelino a la edad de 13 años ya media más de 1.70 y su servidor era el segundo más enano del grupo. Cuando llegamos con sorpresa vi que Marcelino era parte del equipo. A medida que pasaba el tiempo, el equipo rival ya estaba completo y el de mi secu jugaría sin cambios. La maestra Caballero decidió jugar así con el equipo mermado. Todo el tiempo era un estira y afloja por parte ambos equipos, y ya en los últimos instantes del partido, un muchacho de nuestro equipo cayó rendido ante un calambre en su pierna y al no tener alternativa, tuvo que salir. La maestra Caballero no tenía opción, -“Que hacemos chingada madre?”. Y fue cuando mi amigo Marcelino le dijo, ahí está un amigo mío viendo el juego. 

-“Que esperas morro, que te ruegue?, ponte la casaquilla y entras de cambio”.  Me gritó la maestra. Y ante nervios y confusión hice lo que pidió. Me vestí con la casaquilla que tenía el número 15 y salté a la cancha, entre empujones y manotazos procuraba retener y conducir la pelota y adaptarme al nivel de mi equipo. 

-“Falta 1 minuto, vamos abajo por 2, pónganle huevos chingao”, repetía la maestra encabronada, y al término de ese grito, nuestro defensa recupera un balón al aro y trataron de salir.


-“Mándasela al 15, carajo. Está solo”. 

Y si, como no era muy hábil, no requería de mucha marca personal. En mi mente mientras me llegaba la bola, pasaron recuerdos de cuando los balones de soccer me llegan y yo todo timorato, los evitaba. Pero nel, ya no era tiempo de echarse pa atrás, y en el instante que me cayó el balón, ante mi miedo y mi propia presión psicológica decidí tirar al aro con los ojos cerrados.


-“No maaaames”. Grito la maestra decepcionada, pero cuando finalizó la expresión, la bola entró y se convirtió en un maravilloso tiro de 3 puntos, mismos que nos dio la victoria. Todos me felicitaron, me abrazaron al grito de “Buena, 15”. Finalmente la maestra Caballero se acercó, solo me dijo “Que huevotes los tuyos eh, eras el único hombre, podías a ver entrado hasta el tablero y buscar los 2 puntos para el empate pero decidiste el tiro. Bien 15, te espero para seguir entrenado.”  Y fue ahí donde comenzó mi pasión por el Bascuco. 


En los meses siguientes, la maestra Caballero se cambió a la mañana y quedamos en manos del Maestro “McGuiver” quien me dijo alguna vez “Tu eres el del tiro mágico verdad, veremos si no fue suerte” y me daba consejos para seguir perfeccionando los tiros y al final resulta que si era bueno. Fue de las cosas más bonitas me que pasó en la secundaria y ya, a nivel vocacional llegó la hora de desarrollarme a nivel “semi pro”, no lo hicimos tan mal, el Básquet ya era parte fundamental en mi vida.


Hoy a menudo, con mi rodilla hecha mierda y con una medallita de mejor encestador de 3, recuerdo ese gran viaje. Escucho las palabrotas de la maestra Caballero gritando “Mándasela al 15”, los gritos ensordecedores de la comunidad de la voca 3 apoyando en los partidos. Y recuerdo con alegría las cascaritas sabatinas en el parque Tezozomoc, En el deportiva de la Provi y en San Juan Tlihuaca. Recordando siempre a mis amigos y rivales de pasión, Marcelino Mayen, quien me inició en esto, mi carnal Antonio Molinero con él admiraba tenis y jugadas, mi querido hermano y amigo César Valseca, Vicente “Cachas”, Víctor Levario, Los hermanitos Enrique y Mahonry. Memo Galindo, Humberto Still, Fernando Jiménez, mención especial a mi querida amiga Fanny Cisneros quien el basket le dio mucho y la admiraba por ello. Tengo muy bonitos recuerdos de ustedes conmigo tirando canasta. Para algunos el básquet será un hobbie. Para mí es vida. Y es que me rescató de la mediocridad deportiva, me descubrió como persona hábil. Como diríamos en los noventas “i love this game”. Te quiero mucho bascuco, nunca terminaré de agradecértelo…

viernes, 8 de diciembre de 2023

Crónica de Banqueta

De más morro, una noche salí por unos cigarros y fui por ellos a una vinata de mi colonia. Cuando llegué, un honorable señor, digno miembro del escuadrón de la muerte que parecía me estaba esperando, me taloneó para su «panalito». 


—Va, sólo aguanta a que compre mis cigarros— le dije. Y pues eso, pagué con uno de 200 y le di todo mi cambio. 

—Con eso y hasta te alcanza para una piruja— le dije en tono de broma. Él, con los ojos a punto del llanto, me pidió que lo esperara tantito. Me dio curiosidad y así lo hice. Cuando regresó compró 2 vasitos desechables me invitó un trago de su panalito que mezclaba con una suculenta Bonafina.

—Ven, te invito a pasar a mi casa (la calle) y por favor toma asiento en mi sala (la banqueta)— me dijo muy amable y en serio. Y así lo hice. Admito que me gustó estar ahí, en medio de la noche y del frío platicando con aquel hombre. Me gusto convivir con ese vato que aunque en medio de harapos y olor a “miados”, es más auténtico que muchos que conozco que viven y visten bien. También me gustó la inmunidad que otorga la perdición y la malafortuna, y es que varias patrullas pasaron por nosotros, nos miraron lentamente y siguieron de largo. 


—Vaya, desde hace mucho tiempo me hubiera gustado saber que andar mugroso y con el rostro gris, te hacen invisible— le dije a mi nuevo amigo. —Jejeje, sí, en todo hay cosas buenas— me contestó. 


Le di un segundo trago a tan fino cocktail y seguimos hablando de puras desgracias, tenía mucho que no me sentía tan bien. Al final me levanté de su sala y él también lo hizo. Nos estrechamos las manos y me dio un abrazo, después me vio fijamente a los ojos y me dijo: «Muchas gracias, manito. Y no olvides vivir como el sol, siempre ardiendo». 


Y piensen lo que quieran, pero ese abrazo y ese consejo, fueron de los más fraternales y sinceros que he sentido en mi incendiaria vida y pues eso, que también si me ven que ando incendiando y dejando huella ahí donde voy pasando, ya saben de donde vino ese rasposo consejo. Bays!.

jueves, 6 de octubre de 2022

Mil y un formas de cagarla

Detrás del depa donde vivo, hay un mercado que meses atrás, sufre de eternas remodelaciones que más bien apestan a desvío de recursos. Pues cierto día tuve unas perras ganas de comer tunas y me dispuse a ir por un vasito lleno de ellas y antes de entrar al mercadito, saludé a un señor viejo, moreno y con un par de brazos que hacían juego con lo que estaba haciendo: un muro que dividirá ciertos puestos. Sus tatuajes tenían esa estética que le advierten a uno no hacer alguna pendejada. A su lado estaba el jefe de obras y mi lado chismoso preguntó qué pa cuando quedaba el asunto, a lo que recibí un valemadresco "Ya merito", y cuando se volteo y vi su gafete de la benemérita alcaldía de la GAM, leí su nombre. Algo pasó en mí, no sé describirlo: en el momento en el que terminé de leer la última sílaba de "Larry Gastón Niño Prieto", mi mente ya había maquilado mil y un perras formas de joderle la vida.

Ante mí intento de risa, fingí que fue un estornudo, tuve que retirarme sin perder la compostura y ya en el puesto donde vendían mi suculento antojo, me encontré con el albañil del muro, que estaba, al parecer, en un descanso breve. Nos saludamos y tuve la conversación más corta que he tenido en años.

— Buenas tardes ¿Ya casi queda?
— Sí, ahí va quedando. Ya le falta poquito, nomás que está cabrón el sol. Ranulfo, mucho gusto...
— Mucho gusto, soy Julio...
— Sí jode el solecito, qué más quisiera que estar viendo el partido del Messi con una caguamita pero ni modo, hay que darle, aunque sea bajo el sol. Si de por sí está uno feo...
—Ánimo Ranulfo, aguanta a que baje un poquito más el calor. Quieres saber de cosas feas?, allá afuera me topé con un cabrón que se llama Larry Gastón y ya mejor ni le platico de sus apellidos. A ese vato le sacaron la tarjeta roja, antes de empezar esta final de Champions League, llamada vida.

Algo brilló en sus ojos, y pude notar que las venas de sus potentes brazos se hincharon. "Ese es mi hijo", dijo serio y en un tono que olía a mínimo dos chingadazos. No dije nada. Me levanté, pagué mis tunas y exprese un timorato "Bueno, luego nos vemos, mucho gusto" y me largué de ahí. 

Llegando al depa, vi que el Real Madrid le pegó una madriza al PSG. "Qué bueno que perdió Messi. Pinche Ranulfo mamón, la caga por poner nombres así", pensé. Y ya mejor no dije palabra alguna por el resto de la pinche tarde.

martes, 11 de enero de 2022

Consecuencias

Tuve un vecino de nombre Carmelino López, alias "el gordo". En una ocasión Carmelino no había dejado de llorar todo el pinche día y ya me tenía hasta la madre. Norita, su hermana, le ha estado diciendo a repetidas ocasiones que ya se tranquilice. 

Notita tenía cinco añitos y me daba ternura cómo consuela a Carmelino, que no ha de superar los 6 años de su existencia. El gordo lloraba porque no encuentra su Max Steel, y sin él no puede guiar a su ejercito a invadir la banqueta del vecino, ni a destruir ningún tanque imaginario.

El problema de Carmelino es que no entiende que ese día, estaba experimentando, por primera vez en su vida la pérdida, el descuido y el adiós de algo que quería mucho y no asimila que tiene de frente el vacío de algo que ocupaba la felicidad en forma de un juguete  mamadísimo y guapo. 

Él llora y Norita ya se hartó de consolar a su carnal. Los dos centímetros que hay entre su boca y su nariz tienen, como canal comunicativo del dolor, un río acaudalado de mocos y mugre. Las mejillas tienen la salinidad de la tristeza, y sus ojitos hinchados suplican desde su infancia que vuelva eso que se ha ido. Me da tristeza, me acerco bondadosamente y con un tono paternal me dirijo a la criatura.

—¿Te gustaba mucho tu Max Steel, hijo?
—S...s...si... — me dice con espasmos y sin hablar bien.
— En la vida habrán cosas que irremediablemente vas a perder, nene. No te desanimes, el dolor siempre pasa, el padecimiento siempre pasa y cuando menos te lo esperes eso se va convirtiendo en cierto resentimiento... Tal vez odio.
— Dishe mi mamá que shi no dejo de llodad she lo va comer el pe pe perro
— El perro no se lo va a comer, pero es probable que tu Max Steel ya esté en manos de otro morrito.
—...— no dice nada aunque empieza a hiperventilarse con ganas de querer soltar el llanto, pero antes de que lo haga lo interrumpo.
—Cuando crezcas vas a comprender el significado de la palabra "Consecuencia", gordo. Todas esas veces que tocas a mi puerta por las mañanas, todas esas veces que me has despertado con madrazos en la puerta, para luego salir corriendo mientras ríes también tienen consecuencias y aquí las tienes —Le digo amorosamente mientras me levanto con una sonrisa y le juego un poco su cabellito feo.

Llegando a mi habitación, un general de la división de infantería imaginaria me observa, está ahí sentadito, guapo y mamado en mi escritorio. Me observa beber mi café mientras escucho un himno a la venganza en voz de un coro ruso, y me sonríe casi con maldad. Levanto mi taza de Snoooy y brindo por el karma universal. 

miércoles, 3 de noviembre de 2021

Colección Día de muertos.

"Llora una vez, pero no llores dos veces; tus primeras lágrimas me regalan un río que cruzar, pero las siguientes provocaran tormentas imposibles de andar en tu vida. 
Llora una vez, pero no llores dos; te prometo ser feliz allá donde voy." 

"Esos nuestros lindos y amados difuntos que no vienen a jalarnos las patas, sino a movernos la memoria.

Abuelitas hermosas, Tita y Rosita, acá todo sigue igual, las extraño muchito. Esperando que el tiempo nos iguale para que me abracen de nuevo."

"Fantasmas de mi juventud, momentos divinos. Murieron tempranamente. Los venero hoy como a mis muertos." 

"Los muertos reciben más flores que los vivos porque la culpa es más fuerte que el agradecimiento.

Hay familia que ha muerto y que extraño en vida, y familia que vive y que para mí han muerto." 

"Llora una vez, pero no llores dos veces; tus primeras lágrimas me regalan un río que cruzar, pero las siguientes provocaran tormentas imposibles de andar en tu vida. 

Llora una vez, pero no llores dos; te prometo ser feliz allá donde voy."

"Quienes se nos adelantaron en el camino, nunca se han ido. Les gusta esconderse en las calles, en la música, en la comida, en los sueños... En los recuerdos."


jueves, 7 de octubre de 2021

Casino Shanghai

Cuando escuchamos del término del Electro pop en México, resuenan en los oídos nombres de agrupaciones como Moenia, Belanova, María Daniela o Sussie 4, pero si le escarban más atrás, lejos de los sellos discográficos de renombres y los patrocinios payoleros, se toparan con nombres como Olé olé o Alaska y Dinarama.

Este último, me atrapó en mi niñez, eran mágicos esos momentos en que deberías de tener listo el cassette en el estero familiar para en cuanto sonara la rola, poner la combinación de rec y play para perpetuar por siempre tu viaje musical en la cinta.

Alaska y Dinarama no siempre fueron Alaska y Dinarama, pasaron por nombres como Kaka de Lux o Alaska y Los pegamoides. Fue muy intenso y agradable para mi yo morrito, ver y vivir la evolución musical de Alaska y ver el monstruo en que se convertían.

Creí que lo eran todo electrónicamente, hasta que en una vez en casa de un amigo de la primaria (Oswaldo Benitez), su hermano mayor, al oir que platicábamos de ellos con enjundia y pasión, se quitó sus audífonos tipo Jacobo Zabludowsky de los 70s y nos dijo en tono burlon: -Están chavos-. Y de su colección de Lps, sacó una compilación de una Disquera precursora del sello Rock en tu idioma, llamada ComRock. Había bandas que no sabía que existían en ese momento (Mask, Dangerous Rhytm, Three Souls in my mind) pero se enfocó en uno sola: Casino Shanghai.

Como describirlo, al escuchar ese intro austero y a la vez hipnótico, como poco a poco ese sintetizador se iba apoderando de la música y tus sentidos, con un tono color violeta. Me di cuenta que México aún esconde tesoros musicales. La Voz de esa chica cantando en un inglés respetable, denotaba un hambre de sobresalir, ganas de triunfo. Me contó el hermano mayor de mi amigo, la trágica historia de ComRock como Disquera y de como solo les grabó un disco a esa bandota.

Que demonios. Solo había escuchado una canción y quería más, pero ya no tenia material de ellos. La rola se había quedado solo en mi cabeza. Fue después en una mañana, que en un programa de Ricardo Rocha hicieron un resumen de sus entrevistas y en una de ellas nunciaban a una banda mexicana que iniciaba en los terrenos de lo electrónico, y mientras yo hacía tarea, volví a escuchar esa melodia y de inmediato las mismas tonalidades violetas volvieron a apañar mis atenciones y por primera vez mire tocar a la banda, vestidos con un atuendo de los años 20. Supe que Ulalume, era el nombre de la chica que daba voz a la música que tanto me hipnotizaba. Ya más adelante en el beato mercado del chopo pude conseguir el material completo y un par de fotos de la banda que me llamó la atención y que su vez me abandono.

Es por eso señores del jurado que cuando alguien me comparte un gusto musical, trato de ayudarle a entender que su música tiene un origen, y como todo origen, viene de un cambio, de otro mundo, de un color violeta, unas melodías poderosas y una voz hermosa, que da luz a los recuerdos...

https://m.youtube.com/watch?v=1XPZwmX_cJc&feature=youtu.be


lunes, 15 de marzo de 2021

Ricitos de Oro

Aun puedo recordar las caricias que me hacia mi bis Abuelita Tita mientras me sentaba en sus piernas, o el último abrazo que le di a mi pequeña abuelita Rosa para no volverla a ver jamás, aun siento aquellas manos viejitas que me transmitían amor, pero hoy no hablaré de ellas dos.

A la salida del Jardín de niños Ricitos de oro, me sentaba sobre una jardinera. Sobre de esa jardinera había un árbol de bugambilias. Junto al árbol esperaba el momento más bonito del día, cuando llegaba por mi, mi mamá.

En esa jardinera se sentaba conmigo la miss que era la encargada de educarme, la miss Rebe. Una viejita de cabello canoso, rostro tierno y recuerdo que siempre vestía de negro.

Esa señora por alguna razón me procuraba mucho, me chuleaba las pestañas de mis ojos y me enseñaba inglés con más atención que a los demás morritos. En una ocasión en que su servidor cayó en el hospital por una crisis asmática, ella se preocupo y juro ante Dios y mi Mami que si yo sanaba, sería su José en la pastorela y que además ella me haría el vestuario. Y pues veanme aquí, señores del jurado, el mismo día que fui dado de alta, mis padres me llevaron a la iglesia donde la maestra me esperaba feliz para pagar su manda. 

Hoy que vi una nueva app que trae locos a muchos en las redes sociales, tiene la capacidad de animar una foto antigua de personas que no conocimos con gestos y miradas como si estuvieran vivos. Estaría chingon volver a sentir la mirada de la miss.

En otro orden de ideas, he entendido que, si bien, el recuerdo nos determina, tiene un opuesto más poderoso y ojete: el olvido. De la miss no me queda mucho más que árboles de bugambilias pero sin una foto a la cual recurrir para recordarla. Pero algo no se borra, que después del amorozo regazo de mi madre, tenía también otros lugares favoritos donde me sentía seguro y querido cuando ella no estaba, entre ellas, las manos ancianas de mi querida maestra. 

A veces, además de personas, somos otras cosas. Un abrazo, una manda ante un santo, una oracion, un traje de José, una bugambilia, unas manos viejitas....

lunes, 25 de mayo de 2020

Relatos Oníricos

Recordaba que por ahí de mis años púberes y adolescentes cuando padecía de insomnio. Fueron meses insoportables. Un amigo me contaba cosas extrañas sobre despertar en la madrugada. 

-Seguramente estás embrujado y tu cuerpo anda por ahí perdido y sufriendo... ¿Sabías que la hora en que el Diablo hace su graciosa aparición es a las 3:30 de la madrugada?, sí, justo cuando tú despiertas...», me decía. 

Y sí, en una de esas, soñé que despertaba a las 3:30 am. y con una urgencia inmensa de orinar. Llegué medio dormido al baño y para conseguir un equilibrio-necesario-no-salpicador, puse una mano sobre la pared. 
-¡Mierda, qué pasa?. maldije. 
-Mierda por mil!. Exclamé de nuevo.

Las razones de mis maldiciones era que mientras miraba la mano recargada en la pared y la que sostenía mi peculiar herramienta, les faltaban Los meñiques!. Sí, mis manos ahora sólo tenían cuatro dedos cada una. Por supuesto que mi primera reacción fue el susto. Sin embargo, mi optimismo (ese que sólo existe en los sueños) afloró de inmediato haciéndome pensar en un sinnúmero de ventajas: «desde ahora será más fácil meter las manos a las bolsas de los pantalones», «mejor aún, a la gente le dará asco mi condición y se negarán a saludarme», «qué bueno que nunca cultivé la horrible costumbre de usar el meñique como dedo estimulador femenino, ¡uf, qué suerte!», me decía y confortaba con oraciones de ese tipo, hasta que la lógica onirista me llevó a pensar en que qué tal que el diablo se aparecía justo a esa hora para robar los meñiques de los condenados y que lo entendieran como un pequeño aviso del infernal futuro. Pero detuve pronto mi carro al preguntarme para qué rayos querría el Diablo unos meñiques, mejor que robe pulgares, así confirmaremos que la evolución es una vil mentira... o qué tal, ¡qué mejor se robe las manos enteras! 

Después ya no sé qué pasó, lo cierto es que pensé en la razón de mi sueño y lo único que puede hilar es -y perdón si me paso de poeta- que leí en algún lugar algo así como «El cuerpo pertenece al Infierno y el alma al Cielo», sí eso.

miércoles, 2 de octubre de 2019

Utopía Urbana

Cuenta la leyenda que mientras caminaba para llegar a casa, me tope con cierta construcción en avenida Montevideo de lo que será un "eficiente" distribuidor vial (Y por cierto: Saludos al pendejo de Victor Hugo Lobo y a esos burocratas de la GAM que otorgan los permisos para crear tráfico y dañar áreas verdes),   cuando el sonido ensordecedor de una inmensa excavadora llena de grasa, tierra y caca, que en ese momento estaba en la plena destrucción y acomodo de cascajo, me transportó hasta mis años mozos cuando mi más grande sueño era tripular una de esas máquinas con "garrita". Solo que ahora, mi imaginación volaba que con una de esas máquinas podría llegar a donde se me diera la gana, y que con esas llantotas me harían pasar sobre cualquier obstáculo corrupto e indeseable y que nada me detendría. Incluso pensaba que si la ley intentaba detenerme también se la iban a pelar porque esas máquinas de seguro son blindadas. Sí, con una máquina así en mi poder, posteriormente me dedicaría a construir una máquina del tiempo para viajar al pasado y salvar a los dinosaurios, hacerle el paro a Moctezuma vs. Cortés. pensaba.

En fin, ese día al estar frente al aparato de mis sueños infantiles, algo en mí agradeció nunca haber tenido la oportunidad de estar al mando de una de esas máquinas, porque de seguro en un ataque de ira contra las estupideces cotidianas de los humanos, ya hubiera hecho mierda media ciudad, o algo así.

viernes, 13 de septiembre de 2019

Crónicas de un melomano de clase baja.

En unos de esos recorridos por la tierra y de andar en ella, justo cuando me disponía a entrar al metro Barranca del Muerto, una morrilla promovia una bocina "Blutut" de una prestigiosa marca de equipos de audio (Bosé) me ofreció probar dicha bocinita azul turquesa. 

-Ándele, conéctela a su móvil y ponga su canción preferida, señor. 

-Canción?, Señor?... Igualada, le dije con la mente y enseguida conecté la pinche bocina a mi iPod. Como iba a entrar al metro, ya tenía lista la playlist de costumbre «música para evadir al pueblo», así que nomás subí al máximo el volumen y la dejé sonar (anexo rola al final de la historia)... Desde la primera milésima de segundo sentí fuego en los tímpanos, después sentía que el sonido me viajaba, me dio taquicardia, parecía que las vibraciones no cabían en mi cabeza y la harían explotar. Las tripas se me hicieron bola, se me pararon los pelos de la nuca y de los brazos. Los ojos querían llorar y los dedos de mis pies se cerraban como puños. El culo, la próstata, los huevos y todo lo que anda por ahí estaba contraído, concentrando al máximo la energía cósmica de mis chakras o como mierda se llamen. Fue una experiencia religiosa.

Le pregunté a la chica, en voz bajita, si esto no era ilegal, y muy segura me dijo que no. Y es que tiene años que no escucho música a decibeles dignos del difunto Polymarchs. Y pues tal, que terminó la rola y luego puse otra y luego otra y luego por la cara de «nomás era probar, wey» de la morrilla, pregunte por el precio de semejante maravilla. Cuando me dijo el precio, los tanates se me subieron a los ojos y casi suelto la bocina como si se tratara de un animal ponzoñoso. 

-Es neta?, pregunté. 
-Sí, pero ahorita están a doce meses sin intereses... me dijo la chica. 
-¡Ahhhhhhh... pues así menos!, le dije. 

Y ya le aventé la mirada de cómo era posible que alguien que usa el metro pague tal cantidad de dinero por la magnánima experiencia del fenómeno electromagnético, invisible y perfecto que es la música reproducida en tales aparatejos, así que preferí recordar mi pobreza extrema y sobre todo pensé en lo peligroso y destructivo que sería tener esa cosa sonando a diario en mi cabeza. 

-Lo siento, pero soy cobarde y prefiero mantener mi cordura a salvo, le dije a la chica, y le entregué aquella belleza. Así que ni modo Bocinita, tendrás que esperar a que un día sea millonario, o que vuelva en el tiempo a ser joven soltero y sin hijos y a que eso de los 12 meses no se me haga algo tan pendejo. Bays!.







jueves, 29 de agosto de 2019

Jesus 2.0

Pensemos, si Jesús estuviera en la tierra en pleno siglo XXI, Qué lugares frecuentaría? Las iglesias? Probablemente no; y no porque asistir a la iglesia de nuestra predilección sea malo, sino porque su labor de "buen pastor" se requiere con urgencia fuera de ella.

Pensándolo bien, quizá comería en la casa de un gran teólogo, y le concedería tiempo a una prostituta para mostrarle la gracia.

Quizás, sus apostoles serían algunos hijos de empresarios, o estudiantes de escuelas públicas, trabajadores del estado, o vendedores ambulantes, pero ningun miembro de alguna iglesia.

Probablemente le veríamos caminar en las calles topándose con la marcha de la comunidad LGTBI; diciendole a "Flor Casandra"; "Es necesario que esta tarde coma en tu casa".

Probablemente, atendería la oración de un político corrupto con la conciencia cargada, que esté más arrepentido que el líder eclesial que se jacta de una vida integra; diciendo: Ten piedad de mi, soy hombre pecador.

Quizá le veríamos entrar a algunos foros de televisión cristiana en plena "maratónica" gritando: ¡Ustdes han convertido mi iglesia en cueva de ladrones!.

Es posible que después de dos mil años, Jesús siga aferrado a la idea, de no ser el primero en arrojar la piedra, lo gritaría en una de esas marchas pseudo cristianas en pro de familia, predicando la ira venidera en contraste con su entrañable misericordia para salvación.

La iglesia ha cambiado, pero Jesús no, todavía el Hijo de Dios viene de vez en cuando a buscar y a salvar lo que se ha perdido. Si El es el que juzga, perdona y guia. Quién eres tu para ocupar su lugar como arpia inquisidor?.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Día de muertos

Cada año 2 de noviembre, Día de muertos, me pongo huraño y melancólico. Parte por mi historia personal, parte por tanto dolor e injusticia que veo en este mundo. Trato de desterrar los pensamientos tristes y lúgubres de mi mente, para que no inunden mi alma, y concentrarme en otras cosas que sean útiles para mi y para mi causa, pero a veces no es del todo posible. Entiendo que la muerte es un proceso natural, y que forma parte esencial del ciclo de la vida, pero, en mi humana condición, el tener esa consciencia de ella no hace mas pasajera la experiencia.

A veces quisiera volver atrás y revivir ciertos momentos, para atesorarlos mas; a veces quisiera tener mas cerca a las personas que amo, y en ocasiones no se como evitar perderme en mi mundo interno para estar mas presente en el aquí y el ahora. A veces lloro de tristeza al recordar a aquellas personas que ya se han ido, y a veces lloro de furia e impotencia por este mundo que quisiera cambiar. No lloro todo el tiempo. He aprendido a reír aun en medio de la desgracia; pero a veces, cuando tengo pluma y hoja frente a mi, o una computadora, y comienzo a plasmar lo que pienso y siento, imágenes vividas acuden a mi, y me incendian los ojos. Las lágrimas son necesarias para apagar ese fuego.

No puedo celebrar la muerte como buen creyente pero puedo disfrutar del colorido de las catrinas y las ofrendas. No quiero visitar panteones, ni asistir disfrazado a fiestas. Mis fantasmas y mis muertos  viven en mi corazón. Prefiero llevarles conmigo a llevarles flores. Prefiero rendirles homenaje mediante mis letras, para que de esa forma nunca se vayan, y de alguna forma nunca mueran. Confió en que sabrán entender mis ausencias, así como han sabido perdonar mis errores. Confió en que saben porque hago lo que hago, y se que siempre me acompañan. Me gusta creer que tengo su bendición.

miércoles, 22 de agosto de 2018

Mudanzas Personales


Me gustan los cambios. Creo que siempre intuí que los cambios eran lo mío, desde joven. Por eso cambio mi blog seguido. Doy a notar mis estados de CaraLibro seguido, otras  veces lo abandono. Por eso cambio mi lista de canciones del iPod muy seguido. Por eso me quito la barba, me dejo la barba, (como si me creciera de a madres). Cambio mi colchón, la mesa de lugar, la cama de mis perrihijas. Fui al GYM, deje de ir, siempre pensé que moverse es bueno. Moverse es pura sopa de pollo para el alma. Establecer las mudanzas personales que necesita el espíritu para seguir adelante. Poner las cosas en una caja. Cerrar la caja. Mover la caja. Abrir la caja en un sitio nuevo.  Son las mismas cosas en una caja. Pero se han movido. El cambio ha sucedido. Las cosas son diferentes. Y eso nos enseña, en el mejor tono Einsteiniano, que el pedo es relativo. 

Aquellos CD´s  de tus veintitantos significa otra cosa a tus treinta y tantos. Aquella rola de aquel disco en el CD player de tu primer auto significa otra cosa en el iPod ahora, apareciendo en el shuffle un dia cualquiera. Avanzar a la siguiente casilla. Matar a un boss y pasar al siguiente nivel. Dejar que salgan las canas, a veces te las arrancas. Dejar por la paz a tu ex. Dejar por la paz al idiota que te lastimó, en vivo y a todo color, sí en tu mente. Dejar por la paz la música que frecuentas, las películas que frecuentas, los libros que frecuentas. Buscar lo nuevo, tratar de ser siempre un contemporáneo. Se vale volver a lo antiguo, pero desde una perspectiva nueva. La música por muy vieja que sea siempre tendrá un significado nuevo, con más fuerza, o simplemente te regresará a épocas doradas.

Cambiar y moverse renueva nuestra mente, alivia nuestra alma. Le da alas a nuestros ojos. Vemos ángulos insospechados, colores nuevos. El cambio no es sólo entretenimiento. Yo intuí ello durante años, luego leí sobre budismo a fines de los noventa y entendí, por el principio de la impermanencia, que todo pasa. Lo que creemos que va a durar para siempre no va a durar para siempre.

Me divirtió esta semana pensar en todas nuestras preocupaciones humanas: pasar al cajero para sacar dinero para el súper, narcos vs policías en las noticias, el bache que lleva mes y medio sin arreglarse en la avenida, hacer fila para la verificación del auto. Y pensé en este lugar en diez años, en cincuenta, en doscientos, en mil, en un millón. Nada de lo que está aquí va a estar en un millón de años. Quizá los popotes mata tortugas si y algún proyecto mamón de la NASA. Pero eso también se irá. Porque nada se sostiene para siempre. Todo muere, todo acaba. Tu puta relación codependiente. Tu jefe y sus actitudes mamonas. Los chilaquiles de tu suegra. Tus miles de seguidores en Twitter o Facebook. Todo se va, todos nos vamos. Lo cual es chingón. Nada va a permanecer y al mismo tiempo, de nuevo, ser tu propio contemporáneo. Digo, es noble y necesario ahorrar y planear el pedo, pero no se puede perder la vida en eso. Tampoco en sueños idiotas, claro. 

Ya ven lo que dice el maestro Yoda: “Toda su vida ha desviado la mirada ... hacia el futuro, hacia el horizonte. Nunca su mente estaba donde estaba”.Estar presente. Aquí. Ahora. La presencia, sí, la presencia es la materia prima del cambio.

jueves, 12 de julio de 2018

Crónica de un votante esperanzado

Pase lo que pase cuando tengo algo que hacer, me levanto tempra y ese 2 de julio no fue la excepción. 

La diferencia es que quería votar a las 8 de la mañana y, como mi casilla electoral tenia una dirección del pleistoceno, esto implicaba más minutos de traslado, así que la desmadrugada me iba perfecto. Cuando llegué a la dirección de mi casilla, mi siguiente contrariedad fue descubrir en cuál de las filas en que estaba dividida esa sección me tocaba. Pasaron de 10, 30 minutos y, para controlar mis ansias autistas, saqué mi lado más zen y me puse a mirar a la gente. Primero pasó un honorable miembro del escuadrón de la muerte que, mientras con una mano sostenía su pantalón de la cintura para que no se le cayera, la otra mano la levantaba en alto al mismo tiempo que gritaba «méjico, méjico...» Después llegaron dos viejitas que, gracias a las instrucciones de una chica que estaba formada antes que yo, se enteraron que mi fila era su fila. Después llegó un señor que, por su olor, quedaba en evidencia de que traía «la cruz encima», y mientras yo me debatía en lo envidiable de su caso, pues yo si fui víctima de la ley seca, otra vez la chica le preguntó qué cuál era su apellido. El señor le dijo que Lopez, y ella le dijo que sí, que nuestra fila era su fila. Justo en ese momento mi detector de cosas extrañas fijó la atención en esta chica. ¿Por qué o para qué les pregunta?, demasiada atención y altruismo, jummm...  La chica traía una mochilita -ya muy usada- con el logotipo del partido verde. Sus zapatos estaban muy viejos, sucios de uso y algo rotitos. Y así el resto de su ropa. Confieso con absoluta vergüenza que me dejé llevar por mis prejuicios pendejos, y supuse que la chica era una mapache, una de esas personas que compran votos y que organizan a sus cómplices. Focos rojos. Y justo cuando la iba a cuestionar, recibió una llamada que yo creo que nunca se me va a olvidar. «¿Bueno?... Sí, yo ya estoy formada desde las 8, pero éstos todavía no abren, ¿tú qué?... Ay manita, pues yo no sé si me va dar tiempo, ya es bien tarde... ¡no no no, tú sí ven a votar, por quien quieras, pero por favor ven!...

Y pues eso, que no me quedó de otra que contener mi autodesprecio y mis ganas de llorar, y le pregunté que porqué no le iba a dar tiempo. Tengo que ir a trabajar, me dijo. ¿Y sí llegas tarde?, le propuse. Ella simplemente movió en negación su cabeza, al mismo tiempo que su cara mostraba tristeza y preocupación. ¿Y por qué no les dices a los de la fila que te den chance de pasar primero?, ahora le propuso el señor que venía crudo, y moción que fue aprobada y aplicada por el par de viejitas. Y así pasó. Cuando la chica salió de la casilla lo hizo con una inmensa alegría en su rostro, nos miró a todos y se fue corriendo. 

Entonces entendí que yo no iba a votar por un candidato o por un partido. Que mi voto iba por toda esa gente, por mis amigos y familiares que desde siempre, pese a estar asfixiados de una u otra forma por este Sistema, deseamos que las cosas cambien y que además nunca nos rendiremos para que así sea.


viernes, 4 de mayo de 2018

Justo en la memoria

Lo conocí en una fiesta en la casa de un vato que tenía en Cuernavaca. estaba leyendo un libro grande y grueso y de vez en vez levantaba la mirada para saludar a alguien o para decir que una canción era buenísima. Y verlo ahí, sentado en un rincón de la fiesta en medio de rock, chelas y una piscina que parecía un aljibe de miados, primero me hizo pensar que era pura farolada pero el tiempo pasaba y él seguía ahí, aislado igual. Cuando empezaba a amanecer, no pude con mi curiosidad y ebriedad y me acerqué a él, le pregunté que qué mierda estaba haciendo y le dije que si tenía tarea se hubiera quedado en su casa. Él levantó la cara como si nada y me dijo que tenía que resolver una ecuación. Yo eché un ojo al libro y vi puros números. 
—Estudias matemáticas?, le pregunté. 
—No, sólo me gustan los números, me dijo. 
—Y puedes estudiar aquí en medio de este puto desmadre?, lo volví a interrogar. 
—Por supuesto que me cuesta mucho trabajo, pero le prometí a Angelica que vendría a su fiesta, me respondió. 
—Oh Ya... y pues yo creo que esto ya valió madre, vamos a ir a desayunar, ¿quieres venir? Me llamo Julio...

Angelica era una amiga en comun que teníamos, así que algún momento le pregunté por aquel chico. 
—¿Quién? 
—El wey ese que se la pasó en un rincón, tenía un nombre raro... 
—Ahhh, sí sí... dice que su nombre es hebreo, va en ingeniería y a veces se aparece en las fiestas así nomás, y sí, es raro. Me respondió.

Despues de esa bacanal, siempre me lo encontraba en las fiestas y siempre con un libro:
—Y ahora que lees? Le pregunté.
—A Lovecraft ¿lo has leído? 
—Ahuevo, es de mis favoritos. El domingo quieres ir al cine con nosotros? 
—Sí, vamos. Esa rola es buenísima es de Rage Against The Machine?... 

Así pasamos de las fiestas al cine y luego a reuniones más privadas, hasta que la vida hizo lo suyo y nos comenzamos a distanciar. No lo había mencionado pero lo consideré uno de mis mejores amigos y compañía en ese tiempo. 

Años después me encontré con un amigo de esos tiempos y le pregunté por él. 
—¿No supiste? 
—No, qué. 
—Estuvo en el manicure (manicomio). 
—Ah no mames!, ¿por qué? 
—Dicen que un día entró a un Oxxo y que comenzó a tomar cosas y se salió sin pagar. Obviamente le llamaron a la patrulla, pero él estaba en el alucine de que todas las cosas eran suyas, o sea todas: las papitas, las galletas, las estrellas, el sol, la luna o las estrellas... todo era de él.
—Que mal pedo!. Fue lo último.

El lunes pasado en el metro, antes de cruzar los torniquetes, escuché que alguien gritaba mi nombre. Giré para ver quién me llamaba, pero no pude distinguir a nadie, así que me di la vuelta entonces estaba frente a mí. 

—Qué onda, para dónde vas. Me preguntó sonriente
—Amm hola! voy a Marina Nacional por algo de la chamba y ¿tú?. (Me costó trabajo digerir lo que veía)
—Yo también, voy al jale.

Era él. Pese a los años estaba idéntico. Sí una que otra cana por ahí en su todavía cabello largo. Vestía ropa que parecía le quedaba grande, de a cholo y además estaba sucia. Era naranja, el color del departamento de limpia de la CDMX. 
Le pregunté si traía boleto y de inmediato sacó un gafete de su mochila sucia y se lo mostró al policía. 
—Son las ventajas de trabajar para el gobierno, me dijo. 

Ambos subimos al mismo vagón del metro y durante 4 estaciones hablamos de todo y cualquier cosa como si los años nunca hubieran pasado, hasta que me dijo: 
—Aquí bajo. Y pues la verdad yo creo que nunca más nos volveremos a ver. Cuídate».

Y pues si la verdad, es que después de ese día mi cordura se cuestiona las palabras finales de nuestra conversación. Por cierto el se llama Glosbe, que en hebreo significa «Olvido»...