sábado, 14 de mayo de 2016

Más Morras con huevos, porfa.

Unos cuantos cientos de imbéciles criticaron este trabajo. Tales imbéciles son justo lo que la teoría de la evolución señala como "profundas e inexplicables incógnitas de la vida". 

Mis amigos "vulgares" son casi tan inexistentes como mi fe en la humanidad. Esto obedece, básicamente, a que a mí no me gusta tragar ni oler ni ver mierda. Desde artistas transgresores hasta maestros albañiles, desde (ponga aquí el puesto cultural que guste) hasta el ginecólogo que borracho cuenta sus "simpáticas" aventuras sucedidas con sus pacientes, desde el docente de renombre hasta el taxista chambeador y erudito.

En fin, todos entramos, y me incluyo con vergüenza (aunque desde hace muchos años no. Sí, ajá, todos tenemos un oscuro pasado) en la violencia de género. Y digo todos porque son todos. No importa el barrio, el grado, el color ni la edad, es más, tampoco importa el género ni la preferencia sexual. Así que, independientemente de quiénes sean o de cómo sean, el remedio es el mismo para tal caso: levantar la voz, contestar con la misma agresión, pronunciarse con lo que le falta al ofensor: huevos. 

Pero si no desean optar por el camino de la violencia (yo digo que en este pinche mundo sobrepoblado de pendejos la radicalidad siempre será el camino), entonces inviertan su energía y tiempo en educar a los tarados que las rodean; hijos, padres, abuelos, amigos, etc. Aunque yo diría que es más fácil ejecutarlos a todos. 


domingo, 24 de enero de 2016

El renacido: 2 Horas de acción y hueva.

Será esta la mejor película del negro Iñarritu?
DiCaprio por fin ganara el Oscar?
Martín Hernández ganará por el sonido en la película?
Donde perdió la cadenita Carmen?

¿De qué chingayos se trata? Pues, para no meterrnos en tantos pedos, digamos que es la continuación de Pocahontas, pero si Pocahontas ya estuviera difunta y John Smith se hubiera quedado de padre luchón a cargo de un Pocahontín Junior.

Ya en serio: Por allá de 1820, cuando Chabelo ya era puberto,  Hugh Glass (Leo DiCaprio) es un explorador y cazador de pieles; cuyo grupo de cuates se ve atacado por una tribu india. Al huir se internan en el bosque, donde Glass es casi devorado salvajemente por un oso que lo deja como al mismísimo Jesucristo de Mel Gibson. Como lo creían a punto de colgar los tenis, el grupo decide dejar sus últimos días en manos de su hijo, un cazador novato y John Fitzgerald (Tom Hardy). Éste último es malo como la carne de marrano recalentada en microondas y está decidido a terminar con la carga que representa andar cuidando a un madreadísimo Glass, por lo que comete varias cosas ojetes (no los quiero spoilerear). Lo que Fitzgerald no sabía, es que Glass aplicará la de "No andaba muerto, andaba de parranda" y hará hasta lo imposible para cobrar venganza. 

"Ay pinche Winnie Pooh, yo creí que eras mansito"

Mi intención es no dármela de conocedor de cine. Pero si hay que decir algo de esta película, es que las actuaciones, la dirección y la fotografía no tienen tres pesos de madre y, créanme, no hay que ser expertos para darse cuenta.
Como en sus últimos trabajos, Leo DiCaprio se vuelve a aventar una actuación muy chida. Te crees su papel, lo sufres y sientes su dolor. Chance se lleve el Oscar a casa. Claro, esto si no le cae un moco al atole y se lo apaña Eddie Redmayne con lo que haga en "La Chica Danesa".

Imágenes de La Chica Danesa.

Qué decir de la fotografía del Chivo Lubeski, orgullo mexicano que esperamos se lleve su tercer Oscar al hilo. O de la dirección del maestro Iñárritu que seguramente repetirá como mejor director, colocándose casi a la altura del gran director mexicano Enrique Segoviano.

El único pedo es que es lenta, lenta como trabajadora de recepción del IMSS. Llego un punto en que me aventé una chula jeta, es un poco lenta y la neta creemos que le faltó meterle mas punch a la historia. Raro, porque esto no pasa en las películas del Negro Iñárritu, incluso en la fumadísima "Birdman" te mantienen entretenido.

Algo que está muy cagado, es que Leonardo DiCarpio, aparte de lo del oso, se lleva en varias ocasiones unas madrizas ÉPICAS y, lejos de salir mas acabado de cada una de éstas, pareciera que sale con su barrita de salud regenerada. 

Como cuando te pegas con el buró en el dedo chiquito del pie.


En resumen, sí es una película que vale la pena ver, por muchas cosas; pero no esperes acción de principio a fin. Solo disfruta y échale porras, es trabajo de la dirección de un mexicano, pero en este caso, no es su mejor obra.

Ficha Técnica:
  • Director: El Negro, "quiere tumba'o", Iñárritu.
  • Elenco: Leo "Sí cabía en la puerta" DiCaprio, Tom Hardy, Toro Sentado IV, Caballo Loco Jr.
  • Duración: 2 horas 36 min.

martes, 5 de enero de 2016

Idiosincrasia Mejicana

Los mejicanos creen que es naco:

Comer poco y sano, porque si no se atascan con mucha comida mierda cuando salen a tragar, creen que los demás los van a señalar, aunque en el proceso se estén jodiendo la salud y estén gastando a lo bestia hasta en palomitas y hotdogs de precios ultrainflados en el cine.

Caminar o usar transporte público, porque como cuando eran niños o adolescentes, en su escuela les hacían burla por no tener auto, o la posibilidad de algún día no tenerlo, ahora creen que por eso deben vivir esclavizados y pegados a un auto, aunque se jodan la salud, a su medio ambiente, la calidad de vida de su comunidad y demás.

Ahorrar, porque creen en su chaquetera comprensión y visión del mundo, que la gente privilegiada es la que gasta a lo idiota, y no se dan cuenta de que los ricos nada más se aprovechan de estúpidos como ellos. Prefieren ostentar un poco entre sus inútiles allegados, que acumular, reinvertir, admnistrarse, obtener objetos o conocimiento que sí sea valioso y beneficioso, y así sí poder adquirir libremente. Por eso también evitan promociones, porque creen que eso eso los hará quedar mal.

Comprar cosas por calidad y no por marca, porque -claro- caer en las redes idiotizantes de la publicidad es muy brillante y de buen gusto.

Leer y hacer ejercicio. Algún ranchero cagado, con peste de caca de borrego, les dijo que eso no era macho y era para pobres. Y los muy idiotas se lo creyeron. Y andan por la vida perdiéndose un chingo de cosas excesivamente disfrutables, nada más por culpa de lo que les dijo el ranchero cagado tipo El Bronco.

Obedecer reglas, porque si puedes echarte un sentido contrario que te ahorra media cuadra, o pasarte un alto, o tirar la basura en la casa de otro, o cualquier mierda que jode al país, en lugar de empezar a enfrentarlo o denunciarlo en caso de que esté mal hecho, pus "soy bien chingón" realizando todo tipo de infracciones que van reforzando la idea de que en este país jamás habrá Estado de Derecho o un sistema de justicia eficaz, y así jodiéndose a sí mismos la oportunidad de vivir en una verdadera civilización.

Y el más ridículo de todos. Tener una conciencia absoluta de la relación de pareja. Al mejicano o a la mejicana, les fascina estar en relaciones en donde ambos se hacen pendejos. A ella no le gusta estar con él, se la pasa como estúpida soñando con otros hombres u otras vidas, pero ese es "el que le tocó", su "pior es nada". En lugar de crecer, experimentar, vivir, conocer, hacer reflexiones, ser honesta con ella misma, hacer a un lado las presiones sociales, que le valgan verga, y buscar lo que quiere. Se atiene a lo que le toque, es como una especie de animalito salvaje que se arrincona a las faldas de quien más o menos la tolere y le aviente sobras. Y ni hablar de los hombres, que se casan con mujeres que ni soportan, que ni saben si les gustan, pero a los demás -a sus amigos o familiares- les parecen una buena opción, y luego terminan soñando con ganar dinero para poder regalárselo a las putas que les muevan el culo en las narices. Y para acabarla de joder, no buscan tener una pareja pareja, nada más tener a alguien que ahí medio le cague, medio le cagues, una persona con la que ni puede hablar, que ni conoce ni llega a conocer; ah, pero como ya se perpetró el ritual del sagrado matrimonio, a seguir pegado a esa persona, pariendo hijos que ni le caen del todo bien, soportando la frustración de la otra persona y la propia, siendo infiel hasta por el facebook y fingiendo que son muy felices en reuniones. Ni soñar que pueda decirle a la pareja "Tengo ganas de coger con tal o tales personas", porque entonces estaría faltando el respeto a algo que nunca mereció ningún respeto y se desata un horrible drama que nada más es muestra de que la otra persona está igual de necesitada que el que lo sacó a flote.

Eso y mucho más es lo que construye la psicología y forma de pensar típica y diaria que nos rige y construye. Esos actos son los que usan de excusa los políticos para decirle a la gente "Por eso robo, porque ustedes son así", y lo peor es que la gente se lo cree, no les reclaman lo que es su derecho y se quedan con la frase "El cambio está en uno mismo", para después de decirla sentirse que con eso "ya cumplieron" y luego poder seguir haciendo la misma caca de siempre,

Eso es lo que son ustedes, lo que serán sus hijos y la mierda se heredará de generación en generación. No se hagan pendejos.


viernes, 6 de marzo de 2015

Tan complicado como las matemáticas

—¿Cómo te explico? No tengo los conocimientos suficientes, no he pasado siquiera a la segunda dimensión y aún no acabo de entender este asunto de los 360 grados— dijo la pequeña circunferencia anhelando tener una esquina dónde ocultar su penosa mirada.

—Pero… hace no mucho fuimos de vacaciones a la página 146 del capítulo donde viven los ovoides. Ahí conocí y jugué con dos pequeños ovalitos; coloqué mi lado B, opuesto a mi ángulo agudo y, los pequeñines, primero subían por mi cara casi vertical hasta el final del vértice A, para después lanzarse sobre mi lado C ¡como si fuera una resbaladilla! Fue muy divertido porque mientras se desplazaban sobre mi recta, su semicircunferencia los hacía rebotar tan alto que casi se salen de la página, jajaja. ¡Anda vamos jugar!— le rogó Obtusito, el pequeño triángulo que no sabía nada de operaciones geométricas.

—Que no, te digo. 

—¿Pero por qué no? Ándale Circunferencia, no seas tan racional, vamos mientras llega el Autor del libro— de nuevo rogó Obtusito con toda la actitud positiva que era capaz de representar.

—Mira, tengo un número primo que es un travieso de los buenos y siempre resulta en operaciones erróneas o negativas. El otro día me contó que fue a donde todas las operaciones y figuras geométricas tenemos prohibido ir, sí, ¡fue a la página de respuestas!

—¡Noooo! ¿en seriooo?

—Afirmartivo, y me contó unas cosas dignas de las pesadillas más tormentosas de San Pitágoras. Por ejemplo, me dijo que existe un demonio llamado Bisectriz que siempre resulta de la necesidad de dividir a las figuras, líneas y ángulos, justito por su centro, justito a la mitad. Y la verdad yo no tengo ninguna necesidad de dividirme, de ser ahí, dos medios círculos buenos para nada. No, yo cuando sea grande quiero ser parte de algo muy importante, como la circunferencia de una mesa donde grandes personalidades discutan los magnos avances científicos o los peores conflictos internacionales. Y tú, con esos vértices tan filosos y agudos, representas un peligro para mi forma perfecta.

—Uy pues qué ñoña. Con esa actitud lo que te iría mejor sería tener cuatro lados unidos por ángulos rectos, sí, por cuadradoooota— contestó Obtusito ya resignado mientras se columpiaba sobre una curva de Bézier.

—¡Irracional, negativo, ordinal! ¡Eres tan… tan… fraccional! ¡Eso! Pero bien me lo decía mi padre el Compás: mi’ja, aguas con esos polígonos de tres lados que nomás tienen cara para sus tres segmentos y que, en su necesidad de contener una diagonal, son capaces de cualquier aversión matemática. Cuidado, son unos cerdos…

—Ña ña ña ña… pues que papá tan imbécil pero bueno, no se puede esperar mucho de una herramienta que sólo sabe trazar líneas gordas, como tú, jajaja— le contestó Obtusito muy ofendido por la trazadería de don Compás. 

—¡¿Gorda?! ¡¿gorda?! Gorda tu… tu… Pero ahora que llegue el autor del libro, verás, le contaré sobre todas tus groserías— exclamó Circunferencia deseando de nuevo tener una cara oculta.

—Sí, sí, sí, cuéntale todo, desde el cero hasta el mil romano, dile que te apesta el radio, que a tu diámetro le rechina la bisagra y que tu mamá es una guarra tangente que hace mucho no ves. Y también dile… 

—Muchachos, buenos días ¿qué están haciendo?— interrumpió A. Baldor, autor del libro.

—¡Autor del libro, gracias a Ptolomeo que ha llegado!— dijo Circunferencia relajando su forma para de nuevo tomar aire —este grosero, sólo porque no quise jugar con él, me ha ofendido como nadie, me dijo que…

—Ya, ya, ya. A ver, las instrucciones son: a) dejar de pelear. b) tomar las coordenadas en los cuadrantes asignados. c) fijar su a-tención en el punto cero. ¿Ya? Bien, ahora procederemos a la explicación — dijo A. Baldor, autor del libro, mientras acomodaba con rigor militar sus instrumentos de cálculo y medición. Sacó y acomodó de su portafolio de piel de cabra, dos libros: Aritmética práctica y especulativa, de Pérez de Moya y, Institutiones Philosophicae, ac Mathematicae ad usum scholarum piarum, de Corsini, Eduardi. Fijó a media mecha su lámpara de queroseno, entintó la puntilla de oro de su pluma y escribió:

La totalidad es un número entero compuesto por millonésimas fracciones. Así como la realidad palpable, así como las ideas e incluso los sueños, nada escapa a la fracción. Las aleaciones más sólidas no son más que compuestos de moléculas inertes, sin excitación ni deseo pero con una fuerte atracción que las mantiene tan juntas. ¡Ironía! ¡No, nada de eso! ¡Es ciencia no entendida! Es desconocimiento de las partes, la no comprensión resulta un insulto a la Unidad, al Uno origen de todo. Como estas simples figuras que, por su forma final, no comprenden que su constitución parte del mismo origen. No saben, no entienden que están hechas de lo mismo, que obedecen a las mismas reglas y leyes. Soberbias formas que desconocen a “la parte”, sin embargo…

—Ya, no lo tomes así. 

—Es que me dijiste gorda.

—Bueeeeno, estás redondilla eso sí, pero te ves muy bien. Y además así es tu naturaleza. Piensa que cuando seas grande todas las operaciones te verán como una figura muy compleja, guapita y sexy. Ya me los imagino “adiós, circulooote”, jejeje, no me hagas caso, así somos los triángulos de irracionales.

—¿En serio crees que soy bonita?

—Tan bonita como un plano en blanco, como el infinito, como una ecuación de tres incógnitas, la raíz cuadrada de un número que aún no han inventado. Tan bonita como para sustraernos, dividirnos, sumarnos y, por qué no, multiplicarnos. Anda, te invito a la portada del libro mientras el viejo sigue con sus cosas raras, si?.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Diario de un filósofo: La polaca en mi infancia

Cuando yo era un Lobato, un pequeño infante 'come mocos', practicante en esos complejos artes de amarrarse las agujetas, por alguna razón los partidos políticos me obsesionaban. Nombres como Cecilia Soto, Cuahutemoc Cárdenas, Manuel Clouthier y el ojete orejón del Salinas eran parte de mi vida diaria. Estaba el PRI con sus colores patrios, el PRD con un Solecito que parecía diseñado por cualquier compañerito de mi kinder 'Ricitos de Oro' y estaba el PAN que ya sabia el verdadero significado de sus siglas. 

Cuando escuchaba a los fastidiosos adultos discutir sobre quien era el menos peor, yo también entraba en una profunda crisis; Yo votaría por él de la bandera mexicana, aunque el del Solecito parece darnos energía y mucha gente pobrecita le sigue, pero seguro los del PAN significaría alimento para las personas. Fueron mis primeros pasos en la política.

Pero lo único que lamento de esos tiempos es que en mi casa no existía la libre expresión majadera a mi corta edad, ya que de seguro les hubiera expresado "iA la chingada los 3!".

sábado, 31 de enero de 2015

Un dìa en la vida

Zapateria Andrea
México, DF
Un dia en la vida...

Estaba sentado en mi tiempo de descanso cuando efectué una llamada telefónica y me contestó un fulano de mal genio.
-¡QUE QUIERE!
- le dije: 'Bueeeenaas, ¿podría hablar con Jose Luis Alvares?'
-'No aquí no vive ese Güey', 'Aprende a marcar Imbécil'. Y me colgó el teléfono de la manera más mala onda.

Resulta ser que había marcado un número incorrecto, por lo que procedí a llamar al teléfono indicado. Después de colgar, observe el número de teléfono errado en mi escritorio; decidí llamar a ese número y contestó la misma persona que me colgó.

-Le dije: - 'Eres un ojeteeeeeeeeeeee' y colgué.

Inmediatamente anoté ese número en mi agenda y le puse al lado la palabra OGT.. Cada semana, cuando tenía UN MAL DIA llamaba al tipo este y cuando contestaba le decía:

-''Eres un ojeteeeeeeeeeeee!! '.

Esto me hacia sentir mucho mejor, pero al tiempo me enteré del servicio de identificador de llamdas y no sabia si lo tenía el maricon este, por lo cual me limité a dejar de llamar por unos días al ojete. Pues se me ocurrió lo siguiente: marqué su número telefónico y en lo que me contestó diciendo:

-¿Buenooouuuu?
Le respondí: - 'Buenas tardes, le llamo del Dpto. de ventas de Telmex  para saber sí conoce el servicio de identificación de llamadas...'
El tipo contesto: 'NO' y le dije: 'Eso es porque Ud. es  RE OJETEEEEEEEEEE'.

Un día estaba en el estacionamiento de plaza galerias en el auto de mi buen amigo Ricardo Tapia, un Citation blanco de quién sabe que año, un clásico hoy en día, esperando que saliera una señora para estacionar el carrito, un datsun en el espacio que ella desocupaba. Pues, resulta que cuando la señora salió, vino un tipo más vivo manejando un Renault azul y se metió a la brava, le pitamos las cinco notitas famosas, pero nada, el tipo simplemente se bajó del carro, nos pinto dedo con la mano, y se fué para la plaza ignorándonos por completo.
Ante su actitud pensé: "ese wey es un ojete" y fue cuando noté que en su carro había un letrero que decía: SE VENDE.. LLAMAR AL TELÉFONO TAL TAL TAL TAL.

Días después,  llamé al tipo del Renault: -¿Si, hablo, con el señor del Renault 9 azul que esta a la venta?

- Sí, habla con el.
-¿Podría decirme dónde lo puedo ver?
-Sí, vivo en la calle TAL No. TAL de la col. TAL es una casa amarilla y el carro está al frente de la casa. Mi nombre es Eduardo Chacón y me puedes encontrar en la casa después de las 6 PM.
-Gracias. Le dije. ¿Te puedo decir algo Eduardo?
-Sí, como no.
-Eduardo...ERES UN OJETEEEEE. Y le colgué.

Bueno, a partir de ese día ya tenía a 2 OJETES a quien llamar. Después de un tiempo llamando al par de OJETES, la cosa se puso aburrida, por lo cual decidí hacerla más divertida y se me ocurrió lo siguiente: Llame al OJETE No. 1. Y el tipo manchadamente me contestó: 

-¿QUÉ QUIERE?
Y entonces le dije: '¿ Eres el OJETE ?', pero no colgué.
El tipo me dijo: -¿Estás ahí?...A ver si dejas de llamarme HIJO DE %$#&.
Yo le dije: - Pues no me da la gana, como la ves?.
El tipo me preguntó con tono suave...¿Cómo te llamas?
- Eduardo Chacon, le dije.
- ¿Donde vives?
- A poco si vienes?... (Le di la direccion del tipo del renault en venta) una casa amarilla con  un Renault azul al frente.
- ¡En menos de una hora estoy allá para partirte tu madre hijo de perra!Yo le dije: - ¡Uuuuuy sí... me estoy surrando del susto! ¡OJETE!, y le colgué.

Después de eso llamé al OJETE No. 2, y cuando contestó le dije...Que Pedo OJETE.
- ¡MIRA TRISTE CHANGO- me dijo- si te llego a encontrar, te voy a dar la friega de tu vida.
- ¿A sí?, le dije...pues hoy es tu oportunidad porque en menos de una hora estoy en tu casa para romperte la jefa, OJETE!, a ver que me vas a hacer.

Enseguida llamé a 066 para que mandara la Policia y les dije que iba para la calle del renault azul en venta, a matar a mi novio puñal por que lo encontré con otro hombre. Le  hable a mi amigo Ricardo, le conté lo que había hecho, y enseguida nos fuimos al OXXO mas cercano, compre una coca de litro, una bolsita de papitas, ya sabes..! y nos salimos  para alla a ver el espectáculo:

Unas 3 patrullas rodeando la casa, dos tipos dándose de puñetazos en plena calle, la policía tratando de separarlos, un tipo haciéndolos recapacitar y un policia chismosón diciendoles a la gente que era un reporte de riña pasional entre dos gays subversivos.

Ya en el coche de mi amigo, emprendiendo el regrezo a casa volteó y con una sonrisa burlona me dijo atinadamente: No cabe duda, ¡eres un OJETE¡...

viernes, 30 de enero de 2015

El fin mágico del momento(microcuento).



Lo primero que vi al despertar fueron tus calzones. Ésos que tanto me gustan y lo sabes, sí, los que decoran perfecto el pliegue que se forma entre tus piernas y tus nalgas. Sí, los negros de encaje  y que siempre están sonrientes. Luego miré tus muslos, grandes y redondos como de luchador; capaces de matar o mínimo dejar inconsciente de un solo rodillazo a una vaca cualquiera.

Es bonito despertar así, viendo todo eso. Tomo tus tobillos, uno con cada mano. Con un dedo juego con tu tobillopulsera de bolitas:

-¿Bailamos?, pregunto.
-Pendejo- contestas. -
Ya me voy- me dices. 
-Que te vaya bien- te contesto. 
-Me voy para siempre. 
-Siempre es una palabra horrible- te digo.
-Estaba esperando que despertaras para decirte, pero veo que te da igual. 
-Nunca me ha gustado ir en contra de los deseos de la gente y lo sabes: si se quieren quedar, que se queden; si se quieren ir, que me lleven. 
-¿Ves? tú y tus pendejadas- me gritaste. 
-¿Mis pendejadas? Yo no soy el que sale a chupar con sus amigos por horas en la banqueta a platicar de nada, a presumir la moda, a platicar de cosas imaginarias con monosílabos y frases cortas, por cierto, ¿cómo lo hacen?, ¿han pensado que podrían inventar un nuevo idioma? No son reclamos, son críticas.
-Eres un pinche intolerante, amargado y pendejo.

Mientras ocurre aquello, Tikys, mi perrita mágica, nos mira desde su cama. Levanta la cabeza cuando ella habla y la baja cuando yo contesto. Entiende que las cosas andan mal y que pronto tendrá un cambio de aires

-Al menos no soy yo quién pone pretextos físicos para evitar la intimidad. 
-!Pum! Me contesta con un portazo.

Cierro los ojos y me lavo la cara con tres lágrimas. Me saco un moco, lo veo, lo tomo entre el pulgar y el índice, y hago con él una bolita. Tikys, mi perrita mágica cree que la estoy llamando y se echa sobre mi pecho. Con una lamida en la cara me hace reír y le digo que pare. Ella, Tikys, mi perrita mágica me dice: 

-¿lo ves? no es tan malo. Vamos a estar bien. 

-¡No mames! ¡Hablas!.