domingo, 22 de abril de 2018
Historias de Lavadero (Debate2018)
miércoles, 10 de enero de 2018
Y donde están los indígenas?
viernes, 5 de enero de 2018
Yo ví a los reyes magos...
miércoles, 3 de enero de 2018
Puto el que no sea Puto.
Mañana voy a gritar “PUTO” en un estadio con mis hijos porque con ello nos hemos reído y disfrutado alcanzando una identidad nacional SIN ofender a nadie por su preferencia sexual.
Ser puto es inevitable.
Va más allá de la FIFA.
Le llamamos puto por cariño a nuestro mejor amigo.
Le decimos puto por coraje al que pretende robarnos a una mujer.
Le gritamos puto al que nos hace enojar.
Nos burlamos del puto al que le da miedo.
Nos reímos confesando que nos vimos muy putos cuando no nos atrevimos a hacer algo.
Es puto el que no canta y baila la rola de Molotov. Es puto el que tiene suerte.
Puto el que nos gana.
Puto el que lo lee.
En México todos somos putos, aunque sea en una de sus acepciones.
Puto es sinónimo de lo que el mexicano quiera. Es el equivalente a güey pero con más confianza o más enojo. Lo usamos diario, tanto que para la FIFA somos homofóbicos hasta con las cosas. Puto teléfono, puto carro, puto control, puto balón. También con los imponderables. Puto sol, puto tráfico, puto granizo, puto desmadre. Está arraigado en nuestra cultura. Lo decimos sin pensar en un hombre besando a otro. Es más, a ellos no se los decimos, al menos no en su cara porque se nos ha educado para ser respetuosos cuando detectamos a un gay entre nosotros. Salvo que sea nuestro amigo, porque entonces cabe el decirle puto, y es posible que él también nos diga puto sin que ello implique la posibilidad de acabar en la cama.
Vivimos en un país de putos.
El futbol debe estar libre de putos. De los putos protocolos que pretenden convertir el estadio en un Centro De reprensión. De los putos que se dan golpes de pecho juzgando el comportamiento de una sociedad en un estadio. Si se prohibe decir puto, se tendría que prohibir la difamación que para el árbitro significa ser culero o ratero. También debería castigarse cuando se exige la salida de un técnico en un linchamiento público. Tendrían que prohibirse los apodos. No más negros, hobbits y piojos. No mas putas wilas del América vs. las putas chicas del Guadalacaca.
Si le hacemos caso a la FIFA, el futbol tendría que estar prohibido. El Mundial segrega y fomenta el nacionalismo. Miles de turistas viajan esperando que su puto país se chingue al otro. Las porras contienen violencia. Las de los mexicanos que gritábamos donde están los putos brasileños que nos iban a ganar Los brasileños presumen superioridad y provocan depresión en otros al mostrar la Copa del Mundo. No hace falta competir. Estemos en paz sin enfrentarnos. Dejemos de jugar porque eso genera que perdamos el estilo.
No defiendo el grito de puto, que de tan repetitivo me ha terminado por parecer un puto chiste gastado. Defiendo la libertad del aficionado mientras sea inocente. El puto no es un plátano lanzado a una persona de color para hacerle ver que es un chango. El puto es el modo en que el mexicano se expresa. Para saludar, para burlarse, para reír y para desafiar. Si la FIFA y el puto Blatter escuchan eso y se imaginan con cara de horror a dos hombres teniendo sexo, es que no entienden que en México ser puto es inevitable.
Gracias puto Javier Cacho.
El Diablo Tiene Nombre
¿El diablo?
—Sí, el diablo
—¿Quién es el diablo?
—Es un ser malo que castiga a los que se portan mal. Es barbón y feo. Tiene cuernos y patas de cabra. Y huele a azufre.
—Yo nunca he olido el azufre. ¿Huele feo?
—Si! Fuchila!.. No quieras verlo. Es terrible.
—Pero… no entiendo; si es malo, debería premiar el mal, ¿no? ¿Por qué habría de castigarlo?
—Porque así es. Así que más vale que no digas mentiras. Y vete a jugar o algo, porque estoy muy ocupada…
Tenía como 8 años y como que la explicación de la abuela no me ayudo en absoluto, luego de meditarlo un poco tomé una decisión muy cabrona: esa misma noche, iba a atrapar al diablo. Eso de atrapar al diablo no sonaba como a cazar mariposas, y miren que cazar mariposas no es tan fácil como lo dibujan en los libros.Las mariposas son desconfiadas. Supuse que el diablo también lo era, y que no se dejaría atrapar tan fácil.
La primera noche ayudado por las pelis de “mi pobre angelito” extendí papel de china y dispuse hotwheels y piezas de Mecano alrededor de la cama. Mi cuarto tenía 1 ventana, así que no habría manera de que nadie entrara a jalarme nada sin tropezar o sin que yo lo notara.
La segunda noche, añadí un cobertizo improvisado con una sábana, y dispuse uno de esos adornos con tubitos de metal que algunas personas cuelgan en sus casas para que suenen con el viento por si acaso se le ocurría llegar volando. Luego supe que a esas cosas les dicen «llama-ángeles» —tenía a mi madre histérica y enojada preguntando por él en la mañana—, así que deduje que mi jefa encanijada podría asustarlo en vez de atraerlo. Para la quinta o sexta noche, mi cuarto parecía un puesto de mercado. Pero nada sucedía.
Luego de una semana pensé que quizá lo que estaba fallando era la carnada. Claro!. La abuela dijo que vendria por los mentirosos. Entonces me propuse mejorar y aumentar mis mentiras. Comencé a mentir al teléfono, diciendo que la gente no estaba cuando en realidad sí. Les mentí a mi maestra sobre lo que pasaba en mi casa, y a mi familia sobre lo que me pasaba en la escuela. Mentía diciendo que había visto cucarachas en la alacena, ratas detrás del refrigerador, y abejas en la zotehuela. Pero no apareció nada.
Estaba a punto de tirar la toalla, cuando una mañana en la escuela, llego un tipo que escribia cuentos de la República de Argentina (promocionado por la SEP), Era un viejo medio alto, gordo, barbón, y traía un morral negro y un suéter rojo. A esa edad que tenia no sabia a qué huele el azufre, pero sin duda él olía a eso:
—¿Tú eres el diablo?
—Sí, muy seguido…
—¿Y vas a jalarme las patas en la noche si digo mentiras?
—Claro que no. Sólo los diablos tontos hacen eso. Los más viejos y sabios escribimos y contagiamos el gusto de nuestros pecados literarios a quien nos lea y los hacemos discípulos. Me llamo Javier Villafañe…
lunes, 11 de diciembre de 2017
Regala afecto, no jaladas.
Debo confesar, que tengo escasos 6 años celebrando la navidad, vivir bajo el estigma satanizado que la navidad no es correcto, se dio al traste cuando mis hijos me hicieron mirarlo de otro punto. El ver a mis chamacos asombrados por un arbolito que prende y apaga sin importarles ni un sorbete que el medidor de luz cuantifique como loco, tambien es curioso, que yo nunca habia puesto atención en esos monitos que llamamos nacimiento, que a saber, tuve que comprar uno con caritas felices tipo "Prescious Moments" y explicarles lo que verdaderamente es eso que llamamos navidad. En verdad fue tierno ver sus expresiones de asombro, al conocer lo que fue el nacimiento de Cristo, lo que significa la estrella en medio de la noche y la llegada de esos Reyes que fueron a adorarlo y a reconocerlo como tal, en fin todo este significado, se ve opacado por un celebre personaje regordete, viejo, barbudo y colorado llamado Santa Claus.
La navidad, señores del jurado ya no representa esas posadas ancestrales donde la vecindad junta se reunia a celebrarla, calentandose la existencia con un rico ponche, recitando las famosas letanias, y terminar con una partida de piñata que no tenia dulces bocadin, bubalos, tottis, o X marca se les ocurra, dentro de ella, si no mas bien nos daba una dosis de vitaminas con cuanta fruta le pudiera entrar. Ahora todo va adornado con un delicioso y suculento tequila, recitando las letanias como si fueran chistes de Polo-Polo, rompiendo una piñata en forma de personaje de Walt Disney, para terminar ebrios y bailando con el cd de la "Salsa que hizo Historia" y por si fuera poco los chamacos esperan con ancias la llegada de Santa Claus...
A todo esto, Donde quedó Jesùs?.
En palabras de mi sabio maestro, sensei Asdrubal, diria que la "La navidad es la venganza de los comerciantes contra Jesus por haberlos echado del templo". Y si, es verdad es la unica epoca del año donde consumir hasta la ultima gota del aguinaldo no nos preocupa (ya nos veremos en las filas del monte de piedad a mediados de Enero). Todo el cariño y las muestras de afecto tienen precio.
No me late para nada, que los medios masivos encabezados por la caja idiota, nos quieran meter por cada uno de los poros la idea, que en estas fechas hay union, paz y amor, cuando el calendario tiene 365 dias para demostrarlo, al contario señores, a demostrar todo lo que se siente, con tan solo una llamadita telefònica, un e-mail meloso o unos mensajitos en las redes sociales a nuestros congèneres y nuestras amistades, eso serìa mas sano y reconfortante. Los niños aprenden de lo que ven, y nuestras culturas se ven afectadas cada vez màs y mas triste ver que a nuestro Dìa de Muertos se Transforme en Halloween, que la navidad se recuerde con un Merrie Christmas, que nuestros sentimientos se vean hipòcritamente disfrasados solo por una fecha.
Ante esta dosis de pesimìsmo escrito, debo reconocer que estas fechas tienen su lado bueno, todo comienza con el famoso maratòn "Guadalupe-Reyes" que como fieles seguidores del dios Baco, no podemos faltar, que me dicen del fin de año y su tragazón, un nuevo comienzo nos espera. una nueva oportunidad se nos brinda, unos nos dejaron y otros vendrán. Para su fiel amigo, es la fecha mas celebre de tiene Diciembre.
Aaaah y como olvidar los regalos, esas expresiones de sorpresa que todos pusimos (o ponemos o pondremos) al abrir nuestro regalo, como olvidar la mia, la vez de cuando niño, me regalaron una chamarra color roja cuando yo lo que esperaba era un juguete, desde esa edad, la humanidad ya apestaba para mi.
Hay regalos para todo tipo, únicos e invaluables Como la vez que en la secundaria, mi amigo Antonio Molinero (el mejor que tuve en ese periodo) tuvo a bien regalarme un cassette negro, con una etiqueta que decia "Beatles Navideños", dicha joya contenia mensajes navideños por todos y cada uno de los Beatles dirigida a los fans, tambien incluia villancicos clasicos como "Jingle Bells" y "Rudolph The rednosed reender", una extraña version de "Nowhere Man" tocada con ukulele y un cover de "Yesterday" al cual suprimieron la palabra Yesterday por "Christmas Time", incluia tambièn un poema de Jonh y Yoko en fin, una joya en audiocasette, que solo se podia conseguir en aquellas grabaciones pirata que se encontraban en Tepito, (Estarás de acuerdo que hace falta mas que amor a los Beatles, para meterte en estas fechas, dentro del barrio bravo de Tepisur). Ese si fue un regalo de antologìa.
Sea como sea que celebres estas fechas, que todo este tiempo, seas autentico como a lo largo de este año, que las máscaras queden fuera apartir de este momento y en todo lo que nos depare este 2018 ya que si por si las dudas se acabase el mundo en el siguiente año, no te quede ni un gramo de cargo de consiencia, porque para eso no habra ni un spot ideado por televisa que te libre de ello... y por lo menos este año, regalen algo bueno...
sábado, 21 de octubre de 2017
Cosas que uno aprende de las bisabuelas
Cosas que uno nunca olvida de las Bisabuelas:
Cuando mi Yo mocoso infantil se mostraba mezquino, ruin o envidioso con mi hermana, primos o amiguitos, mi bis abuelita "Tita" siempre me contaba una historia sobre un negrito pobre. El relato consistía en que ese negrito antes de que cerraran la iglesia, él iba al altar a remojar su pan con el aceite de la unción, cosa que al capellán no le causaba gracia y lo corría palos de ahí. Así transcurrían los días hasta que en una ocasión por razones que ya no recuerdo (tenía como 5 años cuando me contaban ese cuento) el negris pudo ayudar al capellán en un problema fuertísimo y con ayuda del poderosisimo Ángel Miguel, pudo apoyar al ojete capellán y este al darse cuenta de la humildad del negrito pues le compartía el aceite para que contento remojara su pan a la sombra de la imagen del ángel Miguel.
Recuerdo que escuchar aquel cuento siempre hacía de mí una Magdalena infantil, pero compartida. Luego. Con el tiempo entendí que ni Marx ni Engels ni Mao me adoctrinaron tanto en el comunismo como lo hizo mi bis abuelita y su historia del pan con aceite.
Así que ya lo saben: compártanlo todo y con quien sea, siempre. Pero si insisten en ser unos pinches egoístas agarrados, entonces acepten de mí unos enormes y deliciosos huevos servidos con una generosa guarnición de mentadas de madre. Y no hay pex, ¡yo invito!.